EL SABOR DE LA VIDA
Jesús pidió ser sal de la vida y luz del mundo. Linda metáfora, pero ¿qué nos quiso decir? Todos sabemos que la sal le da sabor a los alimentos. Por lo que podemos deducir que el mensaje apunta a darle sabor a nuestra existencia. Sin embargo, los problemas cotidianos nos retiran de este camino. Tenemos la tendencia de ver lo que nos falta pero no lo que tenemos; recordar los momentos desagradables, pero no aquellos que nos hicieron reír; preferimos encerrarnos en nosotros mismos en lugar de abrirnos a la vida y vincularnos con los demás; conversar sobre temas tristes en vez de buscar modos de hablar de cosas que nos reconfortan. En otras palabras, la sal está en la mesa pero no la vemos ni la usamos. Darle sabor a la vida es enfrentarla con una actitud positiva, constructiva, con tolerancia, paciencia y sabiduría, esto último es verla con los ojos de Dios. Por otra parte, la sal también es utilizada para conservar los alimentos de lo contrario se estropean. Y esta es un...