SER COMO NIÑOS
En aquel momento, se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron: -« ¿Quién es el más importante en el reino de los cielos?» Él llamó a un niño, lo puso en medio y dijo:-«Os aseguro que, si no volvéis a ser como niños, no entraréis en el reino de los cielos.” Los niños nos enternecen por su autenticidad y falta de prejuicios; su curiosidad es constante; actúan de forma natural y espontánea ante las personas con las que se cruzan en su vida. Los niños superan de una forma más rápida que los adultos la exposición a situaciones complicadas; ven todos los aspectos de su vida como un juego y tienen una necesidad de aprendizaje permanente. Además, saben compartir con los demás sus grandes momentos y no tienen miedo a reírse sea cual sea el lugar o situación en la que se encuentran. Todos los que hoy somos adultos, fuimos de esa manera alguna vez… ¿Qué nos pasó en el proceso de crecimiento? ¿Cómo pudimos cambiar tanto? Éramos alegres sin importar cuánto podía mo...