EL ÚLTIMO DÍA
Si hoy fuese el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que voy a hacer hoy? Si la respuesta era “no” durante demasiados días seguidos, sabía que necesitaba cambiar algo.” Steve Jobs Puede sentirse o parecer fúnebre hablar acerca del último día de nuestra vida. Pero, atemorizados o no, indiferentes o no, el reflexionar sobre ese día en particular, nos invita a tener una perspectiva muy distinta de nuestra existencia y sobre todo, de lo que estamos haciendo con ella. Como opinaba Steve Jobs, si vamos percibiendo casi de manera constante, la necesidad de hacer las cosas diferentes; de tomar otro tipo de decisiones; de pretender una cotidianeidad que nos deje satisfechos al final del día y no un sabor amargo de frustración con un cansancio que hasta resulta inconsistente con lo realizado… Algo debe cambiar. Hace poco alguien me decía: ¡Estoy harto de escucharme a mí mismo quejarme por lo mismo cada día!- Y me pareció excelente que, como primer paso, haya llegado a ese ni...