SOLIDARIDAD DESDE ADENTRO
Se habla y se exhorta demasiado acerca del valor de la solidaridad; de la importancia de pensar en las necesidades del otro; de ese dar a los que les falta. Y se duda de que se trate de un valor humano que vale la pena practicar e inculcar a las nuevas generaciones. Ninguno cuestiona que el mundo sería diferente si a nadie le interesara el prójimo y cada cual viviera sólo para sí mismo y sus propias necesidades. Pero no es la cuestión el dar sino el cómo damos; la intención; el sentimiento que ponemos en ese acto de servir. ¿De qué sirve una acción de caridad si no ponemos en ella ese especial acento de entregar también una parte del alma y no sólo dinero o pertenencias materiales? Analicemos qué pasa en nuestro interior cuando nos solicitan una colaboración material… ¿qué sentimos realmente? ¿Nos molesta? ¿Nos enoja? Nos decimos... ¿Otra vez? Porque si con esa actitud estamos finalmente cooperando… ¿De qué nos sirve si no crecemos en la caridad, ni nos alimenta e...